Hablé con un chico sobre su amistad con Corbin Bleu.
Jugué al volley con una pelota más chica que una común, sobre una colchoneta grande (de esas que cuando pisas te undís), y le dije a la profesora que cambie la pelota y me pasaba las desinfladas.
lunes, 29 de marzo de 2010
miércoles, 24 de marzo de 2010
Move,
Ponele que era la 1 de noche, y estábamos padre, madre y vuestra humilde narradora (?) en un auto dando vueltas por mi barrio (algo muy raro). Llegamos a unos duplex y padre me dice "acá nos vamos a mudar". Nos bajamos del auto, y estaciona otro auto al lado del nuestro (creo que era un megane viejo). A dentro estaba Anabella Alonso (wtf), o alguien muy parecida a ella.
Mientras abríamos las rejas y la puerta para que me muestren la casa, mi mamá dice algo muy extraño "acá vas a poder tener el golden!" (madre le tiene FOBIA a los perros).
Entramos. La casa era chica, pero linda. Ya estaba amueblada con ese estilo familiar, no muy moderno. De repente, no sé porqué, estaba Anabela dentro de la casa, tomando un té y conversando con nosotros.
Lo que sigue no lo recuerdo muy bien. Cambié de escena, y de sueño.
Habían cuatro hombres, de ponele 30 o 40 años, en traje. Uno de ellos rompe una ventana y se intenta suicidar. Otro agarra un vidrio de los que se rompieron junto con la ventana, y también no sé qué onda, pero se querían matar.
Seguramente durante el transcurso del día me iré acordando más detalles sobre estos dos sueños; y tal vez la razón por la cual se querían matar todos. SO STAY ON FLOKS!
Mientras abríamos las rejas y la puerta para que me muestren la casa, mi mamá dice algo muy extraño "acá vas a poder tener el golden!" (madre le tiene FOBIA a los perros).
Entramos. La casa era chica, pero linda. Ya estaba amueblada con ese estilo familiar, no muy moderno. De repente, no sé porqué, estaba Anabela dentro de la casa, tomando un té y conversando con nosotros.
Lo que sigue no lo recuerdo muy bien. Cambié de escena, y de sueño.
Habían cuatro hombres, de ponele 30 o 40 años, en traje. Uno de ellos rompe una ventana y se intenta suicidar. Otro agarra un vidrio de los que se rompieron junto con la ventana, y también no sé qué onda, pero se querían matar.
Seguramente durante el transcurso del día me iré acordando más detalles sobre estos dos sueños; y tal vez la razón por la cual se querían matar todos. SO STAY ON FLOKS!
martes, 23 de marzo de 2010
Sueño 1 - JC
De verdad trato de soñar lúcidamente, lo juro, de verdad pienso antes de dormir "quiero recordar mi sueño, quiero recordar mi sueño, quiero...", pero estoy soñando menos que antes, maldito experimento (?). Leí por ahí que la gente que intenta mucho tener el control de lo que pasa a su alrededor no puede acordarse de los sueños. No, no estoy inventándolo y no es un mito urbano esparcido por lo nuevos hippies en los negocios donde venden hierbas olorosas, lo decía algún psicoanalista.
En mi sueño estaba en la casa de un amigo que hacía un cumpleaños, como en el patio, saludaba a todos y me iba. Camino hasta la parada del colectivo -que ahora que lo pienso mejor existe en la vida real- y tiene una de esas verdas altas, ¿vieron?, cuando la calle está en desnivel, que para subir o bajar de la verda es como una escalerita. Había un macetero (?). El caso es que llega el colectivo y de repente llueve a cántaros, se forma una especie de río en la calle al costado de la vereda, y ahí meto los pies, y pierdo mis ojotas, encima yo sabía que iba a pasar eso, cuando bajé las escaleritas casi me estampo contra el costado del bondi y pensé "Las voy a perder", tipo esos presentimientos de la clase "Si apago el celular ahora me va a llamar hasta el Papa", "Si me ato ahora los cordones se me va el colectivo", "Si no lo compro ahora no lo voy a encontrar cuando pase de vuelta por acá". Epifanías cotidianas que, invariablemente, no podemos evitar cumplir.
Me subo al colectivo, empapada, y me olvido de pedir de $1,50. Empiezo a meter monedas hasta que me doy cuenta de que marca que ya puse $2, 60 y ahí me despabilo.
JC: - Ah, perdón, no te dije que era $1, 50.
El colectivero mira a una chica que estaba sentada en la escalera del colectivo y medio se ríen con los ojos de mí. Le dije algo sobre un sandwich, como que necesitaba el resto de las monedas para comprarme un sandwich después.
Colectivero: - Armalo de vuelta.
JC: - ¿Qué cosa?
C.: - El sánguche. Te doy las monedas si lo armás de vuelta (y se caga de risa con la minita).
El forro había entendido que yo me había comido el sandwich antes, y como diciendo "Ni en pedo te devuelvo las monedas" me respondió que si yo le armaba el sandwich de vuelta - imposble -, él me devolvía las monedas.
Lo que yo no entiendo es por qué me cobró $2,60, es un precio muy raro.
JC
En mi sueño estaba en la casa de un amigo que hacía un cumpleaños, como en el patio, saludaba a todos y me iba. Camino hasta la parada del colectivo -que ahora que lo pienso mejor existe en la vida real- y tiene una de esas verdas altas, ¿vieron?, cuando la calle está en desnivel, que para subir o bajar de la verda es como una escalerita. Había un macetero (?). El caso es que llega el colectivo y de repente llueve a cántaros, se forma una especie de río en la calle al costado de la vereda, y ahí meto los pies, y pierdo mis ojotas, encima yo sabía que iba a pasar eso, cuando bajé las escaleritas casi me estampo contra el costado del bondi y pensé "Las voy a perder", tipo esos presentimientos de la clase "Si apago el celular ahora me va a llamar hasta el Papa", "Si me ato ahora los cordones se me va el colectivo", "Si no lo compro ahora no lo voy a encontrar cuando pase de vuelta por acá". Epifanías cotidianas que, invariablemente, no podemos evitar cumplir.
Me subo al colectivo, empapada, y me olvido de pedir de $1,50. Empiezo a meter monedas hasta que me doy cuenta de que marca que ya puse $2, 60 y ahí me despabilo.
JC: - Ah, perdón, no te dije que era $1, 50.
El colectivero mira a una chica que estaba sentada en la escalera del colectivo y medio se ríen con los ojos de mí. Le dije algo sobre un sandwich, como que necesitaba el resto de las monedas para comprarme un sandwich después.
Colectivero: - Armalo de vuelta.
JC: - ¿Qué cosa?
C.: - El sánguche. Te doy las monedas si lo armás de vuelta (y se caga de risa con la minita).
El forro había entendido que yo me había comido el sandwich antes, y como diciendo "Ni en pedo te devuelvo las monedas" me respondió que si yo le armaba el sandwich de vuelta - imposble -, él me devolvía las monedas.
Lo que yo no entiendo es por qué me cobró $2,60, es un precio muy raro.
JC
miércoles, 17 de marzo de 2010
Sueño 0
Estaba bajando las escaleras para encontrarme con dos amigas, hacía frío y yo tarareando Do you want to. En eso las veo a las dos ahí con una chica que desconozco. Cuando llego, en mi cabeza ya empezaba la parte "Well do ya, do ya do ya wanna?" entonces la canté y al mismo tiempo la cantó la flaca que no conocía, fue como WOOW QUE JUSTO y me cayó bien.
Después no sé qué onda, estábamos en una estación de tren (era en el campo) y cuando llegó el tren (que era re lindo y de madera) me subí y me bajé en la misma estación.
Then, I was con otras amigas en un lugar que nevaba. Estábamos todas super abrigadas y caminábamos para ir a un lugar; al lado nuestro pasaban deportistas (estaba Manu Ginobilli) en musculosa (Y).
Después no sé qué onda, estábamos en una estación de tren (era en el campo) y cuando llegó el tren (que era re lindo y de madera) me subí y me bajé en la misma estación.
Then, I was con otras amigas en un lugar que nevaba. Estábamos todas super abrigadas y caminábamos para ir a un lugar; al lado nuestro pasaban deportistas (estaba Manu Ginobilli) en musculosa (Y).
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